| Si el destino elegido para viajar es Túnez, podremos elegir entre múltiples opciones para que la estancia sea inolvidable.
El país, situado en la parte oriental del Magreb, posee también 1.300 kilómetros de costa mediterránea. Posee un patrimonio histórico extenso, por la peculiaridad de su pasado.
También sus playas, de arena blanca, son un atractivo para cualquier viajero, entre ellas destacmos las de Nabul, Susa, Sfax, Gabes y Jarjis; así como su desierto de dunas y oasis, como los de Nefta o Tozeur, conformando un paisaje rocoso donde se han rodado infinitas películas. Es muy interesante, al visitar el desierto, ver los cráteres de Matmata, donde el viajero puede llegar a pensar que está en otro planeta.
Túnez a apostado fuerte por el turismo de bienestar, instalando en la costa 12 centros de talasoterapia que son templos del cuidado del cuerpo, basando sus terapias en las algas y agua del mar. Entre estos centros, merece la pena destacar los de Sousse y Tabarka, por sus magníficas instalaciones.
También Túnez es un destino muy atractivo para los amantes del golf, ya que aquí pueden encontrar campos que se adaptan a los gustos de los más exigentes.
Los que buscan cultura milenaria, deberán dirigirse al pueblo de Sidi Bou Said, que ofrece una vista excepcional de cúpulas nacaradas, con sus puertas y ventanas azul brillante.
Las ruinas púnicas y romanas, las visitamos en Cartago (las termas de Antonio), en Dugga el templo romano, en Utic la necrópolis púnica, en Sbeitla el templo romano, en Bulla Regia las Villas Romanas, en El Jem el Coliseo. También hay importantes vestigios de arte islámico, como la Gran Mezquita de Kairuán, la gran Mezquita de Ezzeituna o la Medina de Túnez.
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